Estocolmo!


Nos levantamos a las cuatro de la mañana, nos bañamos, tomamos desayuno y dejamos todas nuestras cosas lo más ordenadas posibles y partimos caminando al metro. Obviamente como somos muuuy Puchuncos llevamos muuucha comida: 1 baguette tradition cortada en 4 con salame y queso emental, dos paquetes de galletas, un queque y nuestro almuerzo y comida (fideos con tomate, feta y albahaca). 
Camino al metro vimos murciélagos y le comenté a Puchunco que era raro que aún no hubiesemos visto ratones…y puff un ratón pasó al lado nuestro jajaja. Llegamos al metro a las 5.20 y el primer metro pasa a las 5.33 así que perfecto! Nos fuimos sentados tratando de no dormirnos hicimos nuestra típica combinación en Reuilly-Diderot en dirección la Défense. Creo que son 12 estaciones hasta Porte Maillot, en ese trayecto si nos dormimos un poquito. 

Bueno, por fin llegamos al aeropuerto Paris Beauvais, bien flaite y cagón. Sin problema entramos y al rato ya entramos al avión, el que era más flaite que el aeropuerto. Antes de partir me metí a la página del aeropuerto NYO, Skavsta para ver cuánto salían los ticket de buses para dejarnos en la estación de trenes de estocolmo y los terminamos comprando por el celular (Flygbussarna).

 No nos tocó nadie al lado así que nos cambiamos a la ventana! Bueno, dormimos todo el viaje…atrás había una señora que parecía de la mafia rusa, o tal vez de la mafia sueca jajaja tenía la voz más áspera que la del padrino! 

Cuando salimos del avión lo primero que dijo Puchunco fue que había olor a campo, y es verdad todo era verde, lleno de pinos. Nos teníamos que fijar si en el aeropuerto Skavsta podíamos dormir para el viaje de vuelta pero se nos olvidó. Esta parte la escribo mientras estamos en camino a la estacion de trenes en un bus en que nos ofrecieron cambiar de asiento para que quedáramos  sentados juntos y en el que también, otra mujer nos ofreció abrir la cortina para que pudiéramos ver para afuera. 

En el fondo todo iba bien hasta que salimos del bus…ya no entendíamos nada. Incluso las puertas son diferentes, todas son automáticas y muy sólidas, en un momento tuvimos la sensación de que nos íbamos a quedar encerrados entre dos puertas…creemos que es por el frío del invierno. Llegamos a la estación central, nada que ver con la chilena jajajaja Teníamos que encontrar el metro y comprar los tickets, un señor se nos acercó para ayudarnos y nos explicó que nos convenía comprar una especia de bip y recargarla. Entonces fuimos a la boletería y la mujer hablaba inglés mucho mejor que nosotros, muy simpática además, sin problema de explicar varias veces ni de esperar a que nos pusiéramos de acuerdo. Esto es el metro no un lugar turísticos, y no son pesados como en chile! Jajaja 

Bueno logramos entrar al metro y bajarnos en la estación: Åkeshov. Al salir nos perdimos… Las instrucciones que nos envió la mujer decían que habían unos edificios con ladrillos y que el cuarto edificio mirando desde el bosque y no desde la calle era donde estaba el depto. Bueno terminamos metidos con las mochilas en un colegio de básica jajaja el colegio estaba buenísimo, tenían salas con máquinas de coser y cosas para cocinar. Esperamos a encontrarnos con alguien que no fuera un niño para que nos ayudara y apareció un hombre lleno de tatuajes al que le preguntamos y nos dejó casi en la puerta. 

Nos estamos quedando en la pieza de una residencia estudiantil…creemos. Es muy raro, en el primer piso hay un jardín infantil y todas las paredes parecen de clínica. El lugar se llama «Studenthemmet Tempus». 


A pesar de partir súper temprano terminamos llegando a la pieza tipo 15:30 y en Estocolmo la mayoría de los museos cierran a las 5. Así que partimos igual al centro a recorrer las calles del barrio antiguo y sus al rededores. Era muy bonito, pero muy especial también. Los edificios suelen ser rígidos sin ningún tipo de adorno, balcón o entrada especial (Muyy al contrario a los de París). Pero siempre está pintados de colores como rojo o amarillo, y en su conjunto se ven muy bonitos. La parte más vieja es una isla que se llama Gamla Stan que tiene varios museos y edificios antiguos que son bien magníficos, calles angostas que son solamente peatonales y muchas tiendas para turistas. Cuando nos bajamos del metro vimos mucha gente corriendo con el celular en la mano… Obviamente era Pokemon Go! Y lo peor es que no solo eran niños, habia gente adulta, extrangeros, etc etc. La gente que estaba sentada en los cafés estaba jugando también. Parece que en Chile la cosa está así desde que salió, pero en París al menos no se ve a casi nadie jugando. Quedamos pa la cagá! Además mención especial a una tienda que vimos que era EL PALACIO del niño rata, era una tienda gigante dedicada a vender libros, peluches, llaveros y todo tipo de artículos de libros de ciencia ficción o de fantasía. Había un mostrador lleno de réplicas de las varitas mágicas de Harry Potter!


Después paseamos por el barrio sur que no es tan antiguo, sino más bien juvenil y con harto movimiento. Era choriflai igual, pero lo más lindo fue cuando llegamos a una iglesia con un parque al frente que se veía muy bonito, así que nos fuimos a sentar un ratito. Cuando ya estábamos en el parque cachamos que era un cementerio! Tenía lápidas entremedio, aunque poquitas. Era bonito el concepto de estar enterrado en un parque bonito, al aire libre en la mitad de la ciudad.


Por último pasamos a comprar unas cositas al súper (que no es tanto más caro que París y por ende que Chile) y nos volvimos a la pieza, súper cansados. 

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