The Last Day

Hoy fue el último da en Estocolmo y partimos un poco tarde el día (aunque habíamos planeado partir temprano…). Nos hicimos de almuerzo unos raviolitos chantas con tomatito, feta y un poco de pesto. La idea era bajarnos cerca de la Sergels Torg (que es como plaza Italia) y caminar hasta el Vasa museet, así que nos bajamos en Hötorget. Caminamos hacia un un mercadito de verduras, como la Vega pero más fino, que se llama Östermalms Saluhall para visitarlo y ver si comprábamos unas frutitas. El lugar era de ladrillos, estilo antigüo y muy bonito, pero estaba en reparaciones y sólo lo vimos por fuera. Es muy especial la combinación del color de los ladrillos de un rojo intenso con la luz que llega del sol. El mercadito se había traspasado por mientras a un galpón súper moderno que estaba al frente y básicamente era más moderno. No tenía mucha gracia como mercado, aunque había puestos para comer y se veía la comida típica y sus preparaciones. 

Para almorzar nos sentamos en una plaza con harto pasto y mientras comíamos nos caían hojitas y semillas porque el viento soplaba muy fuerte. La comida estába riquísima, tal como lo habíamos supuesto jaja. Nos quedamos harto rato sentados pensando en cómo ibamos a organizar y adornar el departamento cuando volvamos. Nos tiene muy emocionados volver y empezar esa nueva etapa en París. Es importante comentar que mientras estábamos sentados tratamos de sacarnos una selfie pero la mayoría salieron pésimo… Como esta! 


Caminamos hacia el museo, que esta en una isla muy verde que se mantiene como un enorme parque con museos, algunos restoranes y carritos de hotdog flaites. El barrio que recorrimos para llegar era muy cuico, se veían hartos autos súper lujosos y cosas de esa calaña. El Vasa museet es el que exhibe un barco de 1628 que fue mal diseñado y se hundi en su primera navegación. Se mantuvo bajo el agua 333 años y en el año 51 lo encontraron y empezaron el enorme trabajo de r scatarlo y restaurarlo. Bajo el agua el barco se mantuvo en muy buenas condiciones y estaba lleno de objetos que se conservaron  perfecto, entonces el museo exhibe el barco recontrudio (más bien re ensamblado)  y todos los objetos que estaban dentro, así como la historia. Al principio del viaje pensamos que no valía la pena ir porque era caro y no era más que un barco… Pero era muy impresionante, menos mal fuimos. Mide más de 60 metro de largo! Acá hay una foto comparado con la puchunca que se ve toda chiquiturra jajaja.


Estuvimos un buen rato en el museo y eso que hacía harto frio. Al salir nos pusimos a caminar por el parquecito, en un camino que rodeaba la costa. Estába muy muy bonito, además que estaba lleno de gente paseando, trotando, anfando en bici, etc. Como es Sábado, al elenco habitual de turistas se suman los suecos que salen a pasear. Estaba todo perfecto hasta que empezamos a escuchar una música media metalera que cada vez se hacía más fuerte y descubrimos que había un festival en la isla de al frente! Era una lata porque estaba todo muy tranquilo…esta era la vista de hecho. 

Nos devolvimos siguendo nuestros pasos hasta llegar a una zona con harto pasto y nos echamos a leer y descanzar un rato. Fue rico dejar pasar la hora, corría harto viento y aunque el sol pegaba un poco fuerte la sensación general era de lujo. 

A la vuelta pasamos por la estación de tren a cachar dónde parte el tren de mañana y aprovechamos de comprar un par de cositas sl súper. En la noche comimos unos garbanzos con las salchichas que sobraron de ayer y nos hicimos el almuerzo para el viaje de mañana. En el metro la puchunca le sacó una foto a una estación de metro que tiene dibujos hechos con azulejos que yo encuentro pulentas: