
Llego el dia de partir 😥 pero aunque estuvo muy bacán Estocolmo, teníamos ganas de partir a conocer Copenhague. Llegamos a la estación tipo 7:30 y esperamos hasta que llegara el tren, a las 8:21. Había wifi gratis así que la espera se pasó rapidito. Además cachamos que la estación es grande y que podríamos dormir ahí cuando volvamos de Oslo para volver a París. El tren era todo finoli (la ouchunca ya los había espiado por internet y em todos lados decía que eran muy cómodos y limpios) y el viaje no se hizo demasiado largo, en parte porque el paisaje era muy bonito.
Al llegar a Copenhague estábamos súper cansados y un poco enfermos de la guata, pero igual decidimos irnos caminando hacia la casa (auque era como una hora de caminata). Estuvo bueno, así a provrchamos de conocer un poco. La impresión con que quedamos sobre Copenhague es que todo el mundo anda en bici, está lleno de bicis en todos lados, la ciudad es muy especial en parte porque las calles son anchas, los edificios son bonitos y hay muchos parques. Además hay más variedad cultural que en Estocolmo (pero mucho menos que en París).
Para entrar al departamento tuvimos que ir a buscar las llaves con el kioskero de la esquina, ya que los duelos habían salido y la dejaron ahí. El departamento está en el sexto piso (quinto europeo) y es muy bonito, pero muy minimalista. Cuando uno piensa a priori en la decoración de un departamento en Dinamarca se imagina todo pintado blanco, piso de madera, con algunos muebles de madera y algunos objetos negros. Bueno, es exactamente así jajaja. Es un estilo bien particular, minimalista y a ratos muy poco funcional.







Luego de arreglar las cosas y dormir un poco, salimos a caminar por los alrededores y aprovechamos de pasar a ver la famosa estatua de sirena (que no tiene mucha gracia). Pasamos por unos parques muy verdes, con algo medio descuidado y es muy agradable, porque uno tiene la sensación de no estar en una gran ciudad. Encontramos un súper y aprovechamos de comprar hartas cosas, porque antes habíamos sido un poco tacaños y pasabamo un poco de hambre jajaja. Compramos yogur, unos cerealitos, huevos, ciruelas, unos platanos y unas salchichas. Hace tiempo no hacíamos una compra tan grande jaja.
A la vuelta planeamos un poco los recorridos que vamos a hacer y decidimos arrendar bicicletas para estos tres dias (oh si).
