Oslo Día 1

La Pauli partió a trabajar muy temprano mientras que nosotros tomamos un desayuno rico y salimos a recorrer hacia el centro de oslo. Fuimos hacia la costa hasta llegar a la ópera, que es un edificio enorme y moderno un símbolo de la ciudad. Era muy impactante, está construido de mármol y tiene unas enormes rampas que permiten que uno se suba al techo y pueda ver toda la ciudad. Había mucho viento frío que no dejaba que las gaviotas avanzaran en su vuelo, era muy chistoso y la puchunca grabó unos videos. Después caminamos hacia una feria de comida que nos recomendó la Pauli, en la que pensamos almorzar. Pero era una feria muy gourmet en que vendían productos caros y finos así que fue imposible comprar algo. Lo bueno es que había muchas muestras gratis que sirvieron de aperitivo y lograron aplacar nuestra hambre. Después caminamos por el centro y encontramos una disquería de jazz que además era un café que se veía muy agradable, así que quedó fichado como un lugar al que volveríamos.


Se nota que Oslo es una ciudad más cosmopolita que Estocolmo, aunque son muy parecidas y en general la gente no es muy diferente. De todas maneras es una ciudad chiquitita que se recorre en unas pocas horas a pata.

Volvimos a la casa tipo 17:00 y cuando la Pauli llegó cocinamos un apple crumble para llevar a una comida con sus amigos de universidad. Jomy es un compañero indio de la Pauli que cocinó comida india para todo ese día y aunque estaba riquísima era muy picante! Todos los chiquillos eran alumnos de intercambio de lugares muy diferentes y aunque nadie habla inglés nativo el idioma que hablamos era inglés obviamente. Es chistoso pensar en eso jaja. El postre que hicimos fue un exito, todos lo amaron incluyendo a la española que dijo con un acento españolísimo insoportable: ‘De los mejores que he probado’.

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