
En la madrugada se nos ocurrió descargar una app para buscar pega en París y la Pauli se animó a hacer lo mismo por internet. Las ofertas para nosotros eran mucho más atractivas que para la Pauli, mientras nosotros podíamos soñar con trabajar en una boulangerie, en una tienda de hot dog, de baby sitter e incluso de personal shopper la Pauli solo podía aspirar a cuidar viejos epilépticos o a manejar un camión. 
La Pauli nos despertó! Eso es una novedad porque en realidad siempre es al revés!!! Nos hicimos un desayuno de campeones: huevitos a la copa (para usar los platitos de compramos en la feria de antigüedades), yogurt con muesli, mermelada y compota, crumble de manzana, pancito (naan) con palta y café de verdad.

Obviamente salimos tardecin jajaja llegamos a una feria de antigüedades en la que habían dos viejos gordos gemelos comiendo helado en sus sillas de rueda eléctrica. Seguimos caminando por el barrio y fuimos entramos a varias tienditas. Llegamos a Vulkan, un sector en que también había una feria de cosas antiguas y otras más artesanales y al que volveríamos en la noche para escuchar a un grupo de música muy piante.
Tipo cuatro decidimos almorzar y partimos a las prometidas hamburguesas. Estaban ricas pero hasta el momento nada le gana a la Burguesía!!
Luego fuimos al 7eleven para comprar el ticket de metro y así partir al lago. Nos costó un buen poco entender cómo funcionaba el metro pero lo logramos y llegamos de lujo.



El lago y ese sector era maravilloso, quedamos medios atontados por el paisaje. Caminamos alrededor del lago, nos sentamos en una especie de muelle y después de un buen rato emprendimos el camino de vuelta. Pero lo más importante de todo es que vimos una ardilla muy bacan!!!!

En la noche comimos la sopa que hice el día anterior, la que nos enseñó la Henriette y luego salimos a un lugar en que había música en vivo.
