
Hoy la Pauli tenía clases temprano (a las que no llegó tan temprano…) y nosotros partimos lentamente nuestro día como ya es costumbre. Después de almorzar salimos hacia el centro y fuimos a caminar por la orilla del mar. Pasamos por una tienda de ropa usada que era enorme, por supuesto que pocas cosas valen la pena o a uno le caben. De todas maneras era carísima y no compramos nada, aunque un par de cosas nos gustaron (por ejemplo una chaqueta antigua costaba como 32 lucas…). Caminando por ahí encontramos una pastelería portuguesa y nos compramos un pastelito de nata que al parecer es típico de esos lares, era tan rico que hasta la puchunca le gustó y eso que en general no es tan amante de las cosas dulces.
Cuando llegamos a la casa en la tarde nos encontramos con la Pauli que había logrado infiltrarse en la cocina (nosotros teníamos su llave!) y ya estaba cocinando para la Fiesta de las Papas que haríamos en la tarde. Básicamente fueron papas bravas al horno que llevaban quesito encima, acompañadas de diversas mayonesas, una crema de champiñones y cebolla acaramelada (también aproveché de saltear unas salchichas baratas que habíamos comprado y que eran asquerosas jaja). De postre un rico apple crumble, como ya es tradición.





Vinieron muchos amigos de intercambio de la Pauli y estuvo muy entretenido, sobre todo porque es muy interesante ver gente de países tan distintos hablando inglés entre ellos. Obviamente quedamos bien cansaditos y nos fuimos directo al sobre.
