
Volvimos a Paris en un viaje que puede ser calificado de diversas maneras: agotador, duro, malvado, arrogante, rimbombante, terciado, destruidor de almas, etc. Pero el término más preciso es Diabólico.
Pero partamos del principio, después de la fiesta de las papas quedamos cansadísimos y nos despertamos tarde (por supuesto que la Pauli se quedó dormida jajaja). Todo el día lo dedicamos a ordenar, comprar un poco de comida y almorzar las ricas sobras que habíamos acumulado. A las 4 partimos a la estación a patita y llegamos unos minutitos antes, así que nos sentamos en el piso a conversar y escuchar a alguien tocando piano (Si!! por alguna extraña razón había un piano de cola en la estación que estaba a libre disposición).
Ahora viene la parte diabólica. El tren duraba 5 horas y media, de manera que llegábamos a las 21:45 a Estocolmo y teníamos que esperar en la estación hasta las 3:30 para tomar el bus que nos lleva al aeropuerto y luego tomar el vuelo a las 7:00. Una vez que aterrizamos en parís hay que tomar otro bus de una hora hasta Porte Maillot y ahí recién tomar metro para llegar donde la Patou. Como si eso fuese poco, tuvimos un problemita con la espera en la estación, porque a medianoche nos echaron y podíamos volver recién a las 3:00! Estábamos cansadísimos, súper cargados y además nos dejaron en la calle en la estación de trenes (que siempre está lleno de borrachos y gente rara). Lo mejor que pudimos hacer fue ir al McDonalds de al frente que estaba lleno de vagos y gente borracha gritando, obviamente no era demasiado agradable sumado a que cerraba a las 2:00, por lo que igual no nos servía para toda la espera. Así que partimos en busca de otro McDonalds que estuviese abierto 27/7 y encontramos uno como a 20 minutos… Hay que dejar en claro que no somos fans del McDonalds como para salir a buscarlos en la madrugada, sino que es porque es el único lugar de mierda que abre continuo…



Cuando volvimos a la estación a las 3:00 am vimos un tipo limpiando los vidrios de la estación que era chileno! Estaba escuchando un partido de fútbol en la radio y eran relatores latinos. Cuando le preguntamos cómo ir a la parte de los buses cachamos que era chileno jajja. Por lo demás el resto del viaje lo dormimos entero (la puchunca un poco menos).
