Primer día con la Bea


Nos juntamos con mi madre que venía de vuelta desde Jordania! Llegamos cansadísimos del viaje y después de ordenar un poco nuestras cosas donde la Patou partimos en un Uber a juntarnos con mi mamá en su hotel. Aunque no ha pasado mucho tiempo desde que partimos se echa de menos a la familia y fue muy rico verla, además que en una situación bien especial. El hotel estaba en 33 Rue des écoles y la pieza era chiquita pero tenía todo lo necesario, aunque tenía unas decoraciones espantosas: Una estatua de un cocodrilo rosado en la recepción, en la pieza todo pintado de un amarillo feuchín y unas cortinas que tenían una parte aterciopelada. Pero pudimos ducharnos, lo cual fue magnífico porque estábamos todos hediondos después del viaje jaja.

Una vez que estuvimos listos salimos a caminar hacia las universidades para mostrarle a mi mama cómo eran los edificios, el barrio, etc. Después de una larga caminata decidimos buscar un café para sentarnos, pero por alguna rara razón nos costó mucho encontrar alguno! Caminamos como 20 minutos extra en busca de algún lugar que tuviera mesa para 3 afuera, porque hace mucho calor y comer adentro es un poco satánico. Más tarde fuimos hasta el forum Les Halles para ir a la Fnac a comprar unos libros para la Tere (la mamita!) pero pasamos a Celio y mi madre me compró una chaqueta muy estilosa! También le compró una al Tomas, pero claramente unas cuantas tallas más que la mía y en otro color.

A la noche nos fuimos en un Uber donde el Chepa para dejar las cosas y partir a comer a un restorán con ellos. El Chepa se demoró un buen rato en llegar y subir las maletas fue una ardua tarea, porque están pesadísimas y los escalones son angostos…Y eso que fueron solo 3 pisos! Ni si quiera quiero imaginarme como va a ser cuando vayamos a nuestro departamento que está en el sexto.

El restorán era muy muy muy …… muy muy…. muy muy… (varios ‘muy’ más tarde) rico. Los mozos eran simpatiquísimos, el lugar era agradable y la comida exquisita. La puchunca se pidió un cordero y yo una carne con un puré de spinacas. De postre pedimos un plato de quesos y un postre que es una mezcla entre leche asada y arroz com leche (como un sueño hecho realidad).

A la vuelta nos instalamos donde el Chepa, fueron muy simpáticos y es muy acogedor donde viven. Eso si el Chepa no se acordaba que le habíamos pedido quedarnos desde hoy y pensaba que era desde mañana! Medio pavo… pero no hubo problema jaja

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