
Continúa el orden: limpiar los pisos y refregarlos con productos aromáticos, a ver si se va el olor a trago y cigarro de la señora. Limpiar el refri, la cosa para colgar la ropa mojada, ordenar nuestras cosas, seguir aspirando, etc etc etc etc…… Uf! básicamente otro día de orden jarcore. Almorzamos fideitos con crema y zapallitos italianos, la puchunca después se fue a cuidar a los pequeñuelos y yo aproveché de ir a comprar unas cosillas al mercadito. Por supuesto compré puras cosas ricas: un queso de cabra fresco, unas uvas y lokums (que son baratos y riquísimos!)
El departamento ya está agradable, da la sensación que ya es nuestro hogar. Empieza a estar habitado por nosotros, con nuestros órdenes, nuestras mañas y nuestra forma de apropiarnos de los espacios. Todavía queda un olor medio raro, como a encierro o quizás la cera del piso, pero ya nos estamos acostumbrando.
En la noche nos echamos en el sillón a ver Manhattan de Woody Allen y a la puchunca le cargó jaja. Pero fue rico, comimos el quesito con pan y probamos los lokums de tres tipos: de rosa, miel y bergamota…. Un manjar!


