Primer día en la universidad: ISEP!!

Hoy era un día especial porque estábamos con mi madre y porque era la primera reunión con los alumnos de intercambio en el ISEP que era a las 9 am. La idea era tomar desayuno a las 8:00 bien puntual para que alcanzara a llegar a la reunión, pero obviamente llegamos atrasados… En parte porque salimos tarde y en parte porque no había ningún metro que nos llevara directo. Pero bueno, nos juntamos en una boulangerie que nos recomendó el Chepa que se llama Kayser tipo 8:30, cuando llegamos mi mamá ya se estaba terminando un café y nosotros nos sumamos con más café, un pan au chocolat, un pan de almedras y un far breton ( el mismo postre que probamos con Henriette). Yo partí tipo 8:45 a mi destino, mientras que las señoras terminaron de tomar desayuno, pasaron por el hotel para partir cerca del arco de triunfo a recorrer y vitrinear un poco.
La sede de la universidad a la que voy a tener que ir queda en Issy-Les-Molineaux a las afueras de París, es un barrio tranquilo y más o menos bonito. La universidad tiene un parque grande y es un edificio de cuatro pisos. Antes de la charla me encontré con un polaco que también esta de intercambio y es mi primer amigo extrangero! Habla como el hoyo inglés y nada de francés, pero logramos comunicarnos y cachar la onda. La mayoría de los compañeros son chinos (o sucedáneos) e indios. En total somos un poco más de veinte. La charla fue bastante introductoria, nada era tan importante, pero era una bienvenida formal y ya daba la sensación de estar entrando en la rutina.

Después de la la charla nos juntamos a almorzar con las señoras en el barrio latino y comimos un menú en un restorán franchute: sopa de cebolla seguida de un boeuf bourguignon y de postre una tartita de manzana. Estaba rico, pero claramente era un restorán turístico. Después partimos a conocer nuestro futuro barrio así que nos metimos al metro y nos bajamos en Place de Clichy para caminar un poco. Fuimos hasta el departamento, caminamos hacia el barrio Montmartre y nos sentamos en un cafecito que se veía todo wendi (que resultó ser Le Pain Quotidien, el mismo que nos gustó en el barrio Palermo en Buenos Aires!) y nos tomamos una cosita. Como la señora de edad ya estaba media cansada nos tomamos un Uber hasta el hotel y la acompañamos hasta que el taxi la vino a buscar. Fue triste despedirse, pero a la vez están pasando tantas cosas simultáneas que se mezclan un poco los sentimientos… Cada día que pasa estamos más emocionados por la entrega del departamento..!!!

Nos fuimos caminando hasta la casa del Chepa y para variar vimos un poco de Narcos antes de acostarnos.

Primer día con la Bea


Nos juntamos con mi madre que venía de vuelta desde Jordania! Llegamos cansadísimos del viaje y después de ordenar un poco nuestras cosas donde la Patou partimos en un Uber a juntarnos con mi mamá en su hotel. Aunque no ha pasado mucho tiempo desde que partimos se echa de menos a la familia y fue muy rico verla, además que en una situación bien especial. El hotel estaba en 33 Rue des écoles y la pieza era chiquita pero tenía todo lo necesario, aunque tenía unas decoraciones espantosas: Una estatua de un cocodrilo rosado en la recepción, en la pieza todo pintado de un amarillo feuchín y unas cortinas que tenían una parte aterciopelada. Pero pudimos ducharnos, lo cual fue magnífico porque estábamos todos hediondos después del viaje jaja.

Una vez que estuvimos listos salimos a caminar hacia las universidades para mostrarle a mi mama cómo eran los edificios, el barrio, etc. Después de una larga caminata decidimos buscar un café para sentarnos, pero por alguna rara razón nos costó mucho encontrar alguno! Caminamos como 20 minutos extra en busca de algún lugar que tuviera mesa para 3 afuera, porque hace mucho calor y comer adentro es un poco satánico. Más tarde fuimos hasta el forum Les Halles para ir a la Fnac a comprar unos libros para la Tere (la mamita!) pero pasamos a Celio y mi madre me compró una chaqueta muy estilosa! También le compró una al Tomas, pero claramente unas cuantas tallas más que la mía y en otro color.

A la noche nos fuimos en un Uber donde el Chepa para dejar las cosas y partir a comer a un restorán con ellos. El Chepa se demoró un buen rato en llegar y subir las maletas fue una ardua tarea, porque están pesadísimas y los escalones son angostos…Y eso que fueron solo 3 pisos! Ni si quiera quiero imaginarme como va a ser cuando vayamos a nuestro departamento que está en el sexto.

El restorán era muy muy muy …… muy muy…. muy muy… (varios ‘muy’ más tarde) rico. Los mozos eran simpatiquísimos, el lugar era agradable y la comida exquisita. La puchunca se pidió un cordero y yo una carne con un puré de spinacas. De postre pedimos un plato de quesos y un postre que es una mezcla entre leche asada y arroz com leche (como un sueño hecho realidad).

A la vuelta nos instalamos donde el Chepa, fueron muy simpáticos y es muy acogedor donde viven. Eso si el Chepa no se acordaba que le habíamos pedido quedarnos desde hoy y pensaba que era desde mañana! Medio pavo… pero no hubo problema jaja

Vuelta a París y el viaje Diabólico


Volvimos a Paris en un viaje que puede ser calificado de diversas maneras: agotador, duro, malvado, arrogante, rimbombante, terciado, destruidor de almas, etc. Pero el término más preciso es Diabólico.

Pero partamos del principio, después de la fiesta de las papas quedamos cansadísimos y nos despertamos tarde (por supuesto que la Pauli se quedó dormida jajaja). Todo el día lo dedicamos a ordenar, comprar un poco de comida y almorzar las ricas sobras que habíamos acumulado.  A las 4 partimos a la estación a patita y llegamos unos minutitos antes, así que nos sentamos en el piso a conversar y escuchar a alguien tocando piano (Si!! por alguna extraña razón había un piano de cola en la estación que estaba a libre disposición).

Ahora viene la parte diabólica. El tren duraba 5 horas y media, de manera que llegábamos a las 21:45 a Estocolmo y teníamos que esperar en la estación hasta las 3:30 para tomar el bus que nos lleva al aeropuerto y luego tomar el vuelo a las 7:00. Una vez que aterrizamos en parís hay que tomar otro bus de una hora hasta Porte Maillot y ahí recién tomar metro para llegar donde la Patou. Como si eso fuese poco, tuvimos un problemita con la espera en la estación, porque a medianoche nos echaron y podíamos volver recién a las 3:00! Estábamos cansadísimos, súper cargados y además nos dejaron en la calle en la estación de trenes (que siempre está lleno de borrachos y gente rara). Lo mejor que pudimos hacer fue ir al McDonalds de al frente que estaba lleno de vagos y gente borracha gritando, obviamente no era demasiado agradable sumado a que cerraba a las 2:00, por lo que igual no nos servía para toda la espera. Así que partimos en busca de otro McDonalds que estuviese abierto 27/7 y encontramos uno como a 20 minutos… Hay que dejar en claro que no somos fans del McDonalds como para salir a buscarlos en la madrugada, sino que es porque es el único lugar de mierda que abre continuo…


Cuando volvimos a la estación a las 3:00 am vimos un tipo limpiando los vidrios de la estación que era chileno! Estaba escuchando un partido de fútbol en la radio y eran relatores latinos. Cuando le preguntamos cómo ir a la parte de los buses cachamos que era chileno jajja. Por lo demás el resto del viaje lo dormimos entero (la puchunca un poco menos).

 

 

 

Oslo – día 4


Hoy la Pauli tenía clases temprano (a las que no llegó tan temprano…) y nosotros partimos lentamente nuestro día como ya es costumbre. Después de almorzar salimos hacia el centro y fuimos a caminar por la orilla del mar. Pasamos por una tienda de ropa usada que era enorme, por supuesto que pocas cosas valen la pena o a uno le caben. De todas maneras era carísima y no compramos nada, aunque un par de cosas nos gustaron (por ejemplo una chaqueta antigua costaba como 32 lucas…). Caminando por ahí encontramos una pastelería portuguesa y nos compramos un pastelito de nata que al parecer es típico de esos lares, era tan rico que hasta la puchunca le gustó y eso que en general no es tan amante de las cosas dulces.

Cuando llegamos a la casa en la tarde nos encontramos con la Pauli que había logrado infiltrarse en la cocina (nosotros teníamos su llave!) y ya estaba cocinando para la Fiesta de las Papas que haríamos en la tarde. Básicamente fueron papas bravas al horno que llevaban quesito encima, acompañadas de diversas mayonesas, una crema de champiñones y cebolla acaramelada (también aproveché de saltear unas salchichas baratas que habíamos comprado y que eran asquerosas jaja). De postre un rico apple crumble, como ya es tradición.



Vinieron muchos amigos de intercambio de la Pauli y estuvo muy entretenido, sobre todo porque es muy interesante ver gente de países tan distintos hablando inglés entre ellos. Obviamente quedamos bien cansaditos y nos fuimos directo al sobre.


 

 

Oslo – día 3


En la madrugada se nos ocurrió descargar una app para buscar pega en París y la Pauli se animó a hacer lo mismo por internet. Las ofertas para nosotros eran mucho más atractivas que para la Pauli, mientras nosotros podíamos soñar con trabajar en una boulangerie, en una tienda de hot dog, de baby sitter e incluso de personal shopper la Pauli solo podía aspirar a cuidar viejos epilépticos o a manejar un camión. 
La Pauli nos despertó! Eso es una novedad porque en realidad siempre es al revés!!! Nos hicimos un desayuno de campeones: huevitos a la copa (para usar los platitos de compramos en la feria de antigüedades), yogurt con muesli, mermelada y compota, crumble de manzana, pancito (naan) con palta y café de verdad. 


Obviamente salimos tardecin jajaja llegamos a una feria de antigüedades en la que habían dos viejos gordos gemelos comiendo helado en sus sillas de rueda eléctrica. Seguimos caminando por el barrio y fuimos entramos a varias tienditas. Llegamos a Vulkan, un sector en que también había una feria de cosas antiguas y otras más artesanales y al que volveríamos en la noche para escuchar a un grupo de música muy piante. 

Tipo cuatro decidimos almorzar y partimos a las prometidas hamburguesas. Estaban ricas pero hasta el momento nada le gana a la Burguesía!!

Luego fuimos al 7eleven para comprar el ticket de metro y así partir al lago. Nos costó un buen poco entender cómo funcionaba el metro pero lo logramos y llegamos de lujo. 


El lago y ese sector era maravilloso, quedamos medios atontados por el paisaje. Caminamos alrededor del lago, nos sentamos en una especie de muelle y después de un buen rato emprendimos el camino de vuelta. Pero lo más importante de todo es que vimos una ardilla muy bacan!!!!


En la noche comimos la sopa que hice el día anterior, la que nos enseñó la Henriette y luego salimos a un lugar en que había música en vivo. 

Oslo Día 2


Para variar partimos con un rico desayuno: yogurt con granola, mermelada y compota de manzana, cafecito y pseudo pan con mantequillita. Almorzamos tempranito para poder salir a recorrer, yo fui a comprar al súper de la esquina unos tomatitos y encontré un bistec de como 100g en oferta, así que no me resistí y lo compré! Llevábamos mucho tiempo sin comer un pedazo de carne y definitivamente la echábamos de menos jaja. Hicimos fideitos con pesto, tomatitos cherry y la carne rojita. Fue un almuerzo de campeones. 
La Pauli salió con nosotros e hicimos un recorrido de los barrios cerca de su casa, hay hartas tiendas de antigüedades y de ropa usada. Como pueden suponer fue un recorrido en que avanzábamos una cuadra cada 20 minutos porque había muchas tiendas choras y cosas entretenidas que ver. De repente en nuestro lento paso, llegamos al centro con harta gente y barrios que se ven más antiguos, pasamos por una florería que tenía hartas flores medias freak.

La Pauli nos mostraba tiendas que le gustaban de ropa o de cosas de casa, todo muy de diseño y bonito. Pasamos cerca del café/disquería de jazz y nos tomamos un cafécito que era muy rico. El lugar es un callejón un poco asilado de la calle que tiene mesitas fuera y parlantes en que se escucha jazz. Es un rinconcito tranquilo y agradable en la mitad de la ciudad. 

Por último fuimos a una tienda de ropa que se llamaba ‘Monki’ en que las señoritas se probaron harta ropa mientras yo aprovechaba el wifi gratis que había jajaj. 
A la tarde fuimos a østermalm que es un barrio cerca de la estación central en que hay supermercados mayoristas que venden mucho más barato que el resto y sobretodo tienen muchas frutas y verduras (una especie de vega). Compramos muchas cosss para el resto de la estadía, obviamente la Pauli hizo su compra de la semana además. Compramos muchísimos champiñones, papas (hemos comido muchísimas papas), pimentones de todos los colores, cous cous, yogur, etc etc…


A la vuelta comimos papas con mayo, cebolla caramelizada y unas salchichas que estaban asquerosas (tenían buena pinta… Pero tenían una textura jaleosa!). Después de quedar pochochos vimos una película en que actúa George Clooney y la Julia Roberts.  

Oslo Día 1

La Pauli partió a trabajar muy temprano mientras que nosotros tomamos un desayuno rico y salimos a recorrer hacia el centro de oslo. Fuimos hacia la costa hasta llegar a la ópera, que es un edificio enorme y moderno un símbolo de la ciudad. Era muy impactante, está construido de mármol y tiene unas enormes rampas que permiten que uno se suba al techo y pueda ver toda la ciudad. Había mucho viento frío que no dejaba que las gaviotas avanzaran en su vuelo, era muy chistoso y la puchunca grabó unos videos. Después caminamos hacia una feria de comida que nos recomendó la Pauli, en la que pensamos almorzar. Pero era una feria muy gourmet en que vendían productos caros y finos así que fue imposible comprar algo. Lo bueno es que había muchas muestras gratis que sirvieron de aperitivo y lograron aplacar nuestra hambre. Después caminamos por el centro y encontramos una disquería de jazz que además era un café que se veía muy agradable, así que quedó fichado como un lugar al que volveríamos.


Se nota que Oslo es una ciudad más cosmopolita que Estocolmo, aunque son muy parecidas y en general la gente no es muy diferente. De todas maneras es una ciudad chiquitita que se recorre en unas pocas horas a pata.

Volvimos a la casa tipo 17:00 y cuando la Pauli llegó cocinamos un apple crumble para llevar a una comida con sus amigos de universidad. Jomy es un compañero indio de la Pauli que cocinó comida india para todo ese día y aunque estaba riquísima era muy picante! Todos los chiquillos eran alumnos de intercambio de lugares muy diferentes y aunque nadie habla inglés nativo el idioma que hablamos era inglés obviamente. Es chistoso pensar en eso jaja. El postre que hicimos fue un exito, todos lo amaron incluyendo a la española que dijo con un acento españolísimo insoportable: ‘De los mejores que he probado’.