Hoy llego el gordo. Lo fui a buscar al aeropuerto y nos volvimos en RER. El vuelo aterrizó a las 8:10 y yo llegué tipo 8:50, así que obviamente tuvo qué esperarme un poco sentado tomándose un café. Fue muy rico verlo y contarle como hemos estado armándonos en nuestra primera casa de puchuncos.
Cuando llegamos la Puchunca tenía todo ordenado y ya estaba cortando cebollas para hacer una quiche.
El gordo llegó medio cansado así que después de ver el depto y hacer un par de diligencias se durmió en el sillón. La Puchunca de quedo descansando un ratito y yo me bañé (antes era muy temprano).
Después salí a trabajar y la Puchunca a cuidar a los nenes, asi que el mister quedó solo y descansó, paseo por el barrio y compró una carne para la noche. Era como un kilo y medio, preparado al horno, blandito y sabrozo! Definitivamente fue todo un hito volver a comer carne y sobre todo de una forma tan abundante jaja. Nos acostamos tempranito porque el Viernes se parte temprano.


