Martes cansados como poto

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Hoy a penas nos despertamos en la mañana y un poco atrasados. Después de una lenta ducha desayunamos sin pan, porque no quedaba y no alcanzamos a comprar buuuu. Yo partí camino a la universidad tipo 8:20, la cachimurra se quedo un rato más terminando su desayuno y arreglándose para su día pesado (tiene clases casi de corrido desde las 10:00 hasta las 16:30). Yo no llegué taaan tarde a clases y fueron un poco fome principalmente porque es materia que ya había estudiado, pero a la salida de clases pasé a hablar con una profe que hace investigación en el área del procesamiento de imágenes para ver si el próximo semestre puedo trabajar en un proyecto. Era muy choro lo que hacía: estaba analizando imágenes de ojos para obtener información en función de la posición y la forma del nervio óptico, etc etc. La idea es que esa investigación me valga como un ramo para el segundo semestre (en caso que decida quedarme otro semestre de intercambio).

Volví a la casa tipo 13:30 para almorzar una omelette con arroz y tocar saxo, más tarde partí a buscar a Youn para ir al piano y estuvo todo de lo más normal. La Puchuncase estaba yendo, después de su clase de la tarde, cuando aparece una profe diciendo que había un trabajo que tenían que hacer y que por que se estaba yendo. Obviamente la Cachimurra no cachaba la onda porque no le habían dicho y que pensó que podía irse, pero al parecer la profesora es de esa gente que vive con una piña metida en la raja y no se le ocurrió nada mejor que empezar a retar a la Puchunca muy agresiva. Algunos compañeros la defendieron y no pasó de ahí el tema, pero obviamente la Maldi quedó hecha una papilla.

Con todo ese rollo la Puchunca salió más tarde y coincidimos con la hora de salida. Entonces yo le propuse que comiéramos algo rico y ambos pensamos en un restorán vietnamita que está en Place de Clichy que se ve muy bonito y con un ambiente muy agradable. Nunca lo habíamos probado, pero sí que nos había llamado la atención y los precios no eran nada de caros. Resultó ser un lugar muyyy rico y agradable así que definitivamente se va al listado de cosas bacanes del barrio.

Nos pedimos una sopa de carne (que venía con unos videos japochinos y verduras) además de un bo bùn, que es como una base de fideos, dientes de dragón, zanahora, etc.. que venía con un pollo al curry. Un manjar! Después volvimos a la casa y después de comer un par de cosas dulces por aquí y por allá, nos vinimos a acostar.