Nos despertamos y teníamos palta pero no pan!
Me ofrecí para ir a comprar, bajé en pijama con el pelo espantoso con el que despierto, la bufanda y mi abrigo verde. Cuando llego a la panadería la dueña me pregunta si yo fui la que le fue a dejar las galletas, y yo le digo que sí. Salió del mostrador a abrazarme y a darme las gracias. Después de eso pedí de todo y me regaló otro par de cosas. El pain au chocolat estaba recién salido del horno, así que estaba calentito y muuuuy rico.

Después de eso el Nacho salió a juntarse con su amigo Ignacio a pasear y la Pauli partió al Louvre. Nosotros a la piscina porque había clases de aqua douceur en la Piscine Keller. El tema es que llegamos y parece que por vacaciones modificaron las fechas de los cursos que volverían a la normalidad después del 2 de enero. Maldi se puso a nadar estilo libre en la piscina grande y yo a hacer ejercicios en la chica…en la que estaba lleno de niños y viejas! Pero nos hizo bien, muy bien.
Volvimos a la casurri…almorzamos una salchicha con arroz y al rato llega el Nacho con otro el Nacho! Salimos los cuatro a encontrarnos con la Pauli frente a Camper. Ahí estábamos los cinco y partimos a la azotea del Pompidou sin hacer ninguna fila porque le dije al guardia que íbamos al restorán.
La vista era linda pero no le ganaba a la de Sacre Coeur.
Bueno, después seguimos hacia El Barrio latino, pasamos frente a Notre Dame como buenos turistas. Nos pasamos a comer un kebab a un lugar que conocía Puchunco y después el té de menta clásico. La Pauli se comió unas patitas fritas.
Después fuimos al lugar cerca de mi universidad para fumar Narguile. Pedimos la más suave con sabor a manzana y menta. Estuvo rico, nos pusimos unas frazadas porque de verdad hacía frío. Conversamos mucho y salió a la realidad la historia de Don Rubén…
Caminamos hacia el bar de rue des écoles pero estaba llenísimo, no podíamos entrar así que decidimos buscar otro y después de un rato deambulando lo encontramos! Los Puchuncos nos tomamos unas copas de vinos y los otros cerveza.


