Día 3, ‘Belem, Fado y Jesucristo’

Nos despertamos tipo 10 y partimos raudamente, en parte porque no había que hacer nada aparte de bañarse jujuju. Habiamos decidido tomar desayuno en un lugar que estaba cerca de la casa que se veía bueno y anunciaba una promo de desayuno de pancito+jugo natural de naranja+cafe por 2,5€. Una ganga, incluso para estándares chilenos. Pero una vez allá nos tentamos con algunos pastelitos locales y decidimos probar otras cosas, como un ‘pão de deus’ que sonaba un poco como poto de dios, y un pancito con canela. Resultaba ser que el pan de dios era como el pico, era a base de coco y no era muy bueno, además que llevaba jamón y queso lo que hacía una mezcla extraña. El de canela era rico pero nada del otro mundo.
Después caminamos a la praça do comercio para tomar el tranvía 15e hacía Belem, cuando llegamos justo había uno que estaba partiendo así que tuvimos que esperar unos diez minuts y ver como se amontonaban todos los turistas que iban a Belem. El tranvía costaba 3€ por persona y era súper lento, pero tenía su gracia. Nos bajamos al lado de la tienda Pasteis de Belem que supuestamente hace los mejores pasteis de nata de todo Lisboa, así que entramos a comprar una cajita de 5. Estaba lleno de gente, era la
misma sensación que da con las empanadas de huentelauquén, tienen esa mística reputación que son las mejores y por lo tanto HAY que comprar ahí, aunque el local de al lado puede vender un producto casi igual y sin toda la fila de espera. Pero bueno, efectivamente eran riquísimos  así que nos sentamos a disfrutarlos en una banquita al sol.

Después fuimos al monasterio de los Jerónimos, una construcción enorme y antigua, que es parte de las cosas que sí o sí hay que hacer. Primero entramos a la capilla (o iglesia, nunca he sabido qué es qué) donde estaba enterrado Vasco de Gama y un poeta que escribía sobre el tío Vasco jajaja. Era impresionante la iglesia, muy antigua y los techos con unos arcos muy raros. Después entramos al monasterio que seguía el mismo estilo que la iglesia, pero mas grande, con pasillos al aire libre y una entrada al coro alto de la iglesia. Nos quedamos un buen rato sentados en el patio del monasterio, donde nos llegaba el solcín y las paredes nos protegían del viento.
Después nos fuimos caminando por la costa hacia la torre de Belem, una fortaleza que sirve para vigilar la entrada marítima, proteger la ciudad y hoy en día es el otro gran atractivo de la zona. Es muy impresionante, se ve muy antigua, tiene esas puertas y pasillos minúsculos que evidencian que el ser humano era más menudito jaja. En una parte se podía ver una escultura de rinoceronte que representaba el rinoceronte que un rey le regaló al papa (o algo así), pero al principio no cachamos donde estaba así que vimos una cosa de piedra nada que ver. Pero cuando yo caché donde estaba le dije a la puchunca ‘cacha! Ahí está la wea!’ Y justo al lado había una señora chilena con su hija que se cagaron de la risa jujujuu. Upsis!!!
Después de la torre nos sentamos a tomar sol echados en el pasto en un parque que estaba al frente de la torre, el día estaba muy agradable y teníamos harto tiempo. Después fuimos caminando donde estaba el monasterio de los Jerónimos porque hay hartos lugares para comer. El plan era encontrar unos sanguchitos asi chantas y comer algo rápido, pero para nuestro infortunio todos los lugares eran medios caros y muy para turistas… A excepción de uno: el piche mcDonalds. Dijimos ‘ya filo compremos unas papas fritas para pasar el hambre y después en la casa comemos algo más’, pero obviament terminamos comiendo una hamburguesa y unos nugget aparte de las papiberts. Bien mala la wea, pero que le vamos a hacer, es barato.
Para volver caminamos un poco en dirección a la casa y después tomamos el tranvía, estaba tan lleno que no fue necesario pagar jujuju. En el tranvía la Puchunca quedó atrepada al lado de una weona francesa que le reclamaba todo el rato porque según ella que mi potranquita la empujaba. La susodicha estaba con una amiga y se comentaban en francés ‘Aahh esta leona me está empujando con el hombro…!’, pero obviamente no contaban con que hablábamos francés y en un momento la Cachimurra les respondió que estábamos todos apretados. Cuando nos bajamos ella estaba justo delante mío y le pise el talón (típica broma entre pendejos de colegio) como para sacarle el zapato. Como había harta gente bajándose no debe haber cachado así que bueno jajajaja. De ahí fuimos caminando a El Ganso que estaba con mucho descuento y después de ver varias cosas me compré unos pantalones preciosos, porque me faltan y estaban a todo buen precio. Después fuimos caminando hacia el supermercado para comprar cosillas para la cena, era un Pingo Doce que tenía de todo así que compramos: Lechuguita, pesto, fideos, tomatitos chicos, leche de chocolate, oreos, un jamoncito, etc. A la salida nos topamos con la tienda Birkenstock que estaba, Dios sepa porque, con descuentos y mucho stock! Saquen ustedes las conclusiones.
De vuelta a la casa nos hicimos unos fideos con pesto, jamón, tomatitos y queso. Hicimos tanto que tuvimos para comer la cena y además guardar en los tapers para el día siguiente. Cuando estábamos terminando de comer nos encontramos con los pelotas chilenos que obviamente nos invitaron a un carretito en la noche, en el que además vendrían unas chilenas que conocieron por ahí. Aprovechamos de escaparnos e ir a escuchar Fados a algún lugar, así que decidimos ir a la Alfama que es el barrio antiguo y en el que tradicionalmente se escucha Fado. Partimos con la intención de meternos a lo primero que nos tincara. Al lado de la catedral Sé encontramos el clube de fado, si es THE lugar para escuchar fado jajaja. No era tan caro (10€) por persona más consumo, así que decidimos entrar y cachar la onda. Pedimos la media botella del vino más barato, el lugar era choriflai. Los shows de Fado eran por tandas y en cada una cambiaban de cantante, claramente desde pero a mejor jaja. La primera no nos gustó tanto, el segundo era un gordito que cantaba muy bien y tuvo sus buenos aciertos. Pero la que nos dejó con la boca abierta (i.e pa la cagá, pal gato, echos papaya, etc..) fue la última cantante. Tenía cara de ratón/suricata, era muy expresiva para cantar y tenía una voz preciosa, se nota que tenía más experiencia. Aquí va una grabación de ella:

De vuelta a la casa estábamos subiendo las escaleras y cachámos que había ruido… El carrete se había hecho en la casa…! Obviamente nos dio un poco de paja porque ya era medio tarde así que decidimos escaparnos e ir caminando hacia el barrio alto donde había un lugar de pasteis de nata que cierra tarde y se ve exquisito. Cuando llegamos nos llevamos la gran desilusión que estaba cerrado, pero estaban los creadores de pasteis de nata ordenando todavía. Unos gringos que estaban adelante nuestro les rogaron que les vendieran unos y una tipa les dijo que sí, así que nosotros ni weones aprovechamos de pedirle también. Logramos comprarle un par y al probarlo: %#¥\£%^^!! CTM!! Eran riquísimos!!!! Definitivamente los mejores que hemos probado, incluso mejores que los de Belem.
Al volver a la casa escuchamos que seguían ahí, así que subimos a afrontar nuestro destino y unirnos a la noche chilena. Además de los dos chilenos de la PUC que ya conocíamos estaba un español, un venezolano/colombiano y un par de weonas pseudo-hippies chilenas. Nada muy especial que comentar, salvo que afortunadamente después de una media hora se salieron a carretear y nosotros nos juimos al envelope.