
Carnicería tempranito, haciendo la fila interminable de los sábados para comprar salchichas, carne molida y esta vez carne para que la Bea nos haga su clásico estofado esta noche…antes que parta a hacer su entrenamiento a Washington.
Las chiquillas salieron a buscar un saco y colchón para la Anto…porque mañana llega Tatán y la Belén! Así que la Anto se traslada a nuestra pieza.
Yo me puse a escribir otra carta para mi Mono precioso, seguramente llegará a principios de marzo, cuando ya esté por entrar a clases y que un poquito más de un mes para que venga por primera vez a Europa. Tengo tantas ganas de tenerla aquí, para apretujarla y molestarla como siempre conmigo acostada encima de ella…tengo ganas de apretarte el poto mientras vamos caminando y de pegarte caderazos y que me los devuelvas jajaja. Hay tantos lugares a los que quiero llevarte, tengo ganas de no separarme de ti…iremos a todos los parque que podamos, te acompañaré a todo lo que quieras conocer y te obligaré a no ducharte cuando yo no lo haga. Lo vamos a pasar muy bien Isi.
Ahora espero que esté listo el arroz mientras el Maldi se ducha, vamos a comer arroz con nugget jajaja. A las dos me junto con la carnicera porque decidí que le haré una bandera a ella en esta semana de workshop que se me viene.
No sé qué pasará en la tarde pero creo que será tarde en la casa, maldi tiene que trabajar y yo también. En la noche se nos viene THE COMIDA!
Fui a conversar con Carmen, me invitó a la parte de atrás de la carnicería y conversamos harto rato…me contó que llegó hace 16 años desde Porto, recién casada con Manuel. Al mes de llegar a París quedó embarazada. Manuel trabajaba desde los 13 como carnicero por lo que era natural que siguiera esa profesión. Ella vendía ropa en una tienda y en las noches limpiaba oficinas. Manuel al parecer es bien ambicioso y trabajador por lo que lograron comprar la carnicería y un departamento. Trabajan todos los días, ella llega al trabajo a las seis de la mañana y se va a su casa tipo ocho de la noche. No se siente cómoda en el espacio que ocupan los clientes en la carnicería, no le gustan los franceses así que decidí hacerle la bandera para que se adueñara de su territorio.
En la noche la Bea hizo su carne, estaba riquísima pero la abstinencia me jugo en contra…me enfermé de la guata pero bueno. Después jugamos Monopoly hasta cerca de las doce de la noche y luego al tuto porque mañana a despertarse temprano.
