Pompeya

 

IMG_5598.JPGPucha, de nuevo nos costó levantarnos…pero logramos salir de la cama, partir a la estación  de trenes y ver cuál era el próximo tren a Pompeya. Puchunco se debe acordar cuánto rato tuvimos que esperar, porque claramente a mi se me olvidó. Lo que sí sé, es que alcanzamos a tomar un buen desayuno al lado de la estación: capuchino y un postre con Nutella adentro.

IMG_5531.JPG

En la estación nos costó un mundo saber cuál era el lugar en que había que esperar el tren, nada está indicado y a todas las personas que les preguntamos nos decían cosas diferentes.

Finalmente nos subimos y nos sentamos, todo estaba bien. Nos quedamos dormidos, yo con mis piernas sobre el Maldi y el Puchunco con la boca abierta. Al llegar a la estación seguimos a la masa de turistas, que no sé cómo ya sabían el camino hasta las ruinas.

La ciudad es chiquitita, con una iglesia en el centro y las ruinas un poco más alejadas. Al comprar las entradas no se nos ocurrió decir que éramos franceses para haber tenido el precio barato…así que en vez de 5 euros nos encajaron 12 por personas. En todo caso valió totalmente la pena. Nos pasaron un mapa del lugar y un librito que contaba la historia de cada sector. Puchunco se encargó de ser el GPS y yo de relatora.

Primero fuimos al sector donde se hacía deporte, el gimnasio de Pompeya. Básicamente era un sector verde cuadrado, rodeado por columnas y árboles que en su época eran plátanos.  Al centro había una especie de piscina para la natación. En los corredores  habían objetos que se encontraron en las excavaciones, eran muy bonitos y diferente de las cosas que hemos visto en otras partes.

Pasamos por el anfiteatro, es impactante pensar que es el anfiteatro más antiguo que existe hoy en día. Se construyó primero que el Coliseo!!

Después empezamos a pasear por las casa que estaban cerca de estos dos sectores.

La Casa de Octavius Quartio y la Casa de la Venus de la Concha…no sé a cuál más pasamos pero anduvimos caminando medios asombrados un buen rato hasta que las tripas hicieron de las suyas y tuvimos que salir a comer.

Comimos una pizza obviamente, al frente de una de las entradas. Habían unos chilenos también, así que nuestro instinto nos hizo quedarnos callados para no tener que conversar.

Después volvimos pa’ dentro, y recorrimos la Necrópolis, Templo de Júpiter, Templo de Isis, Teatro grande, Teatro pequeño, la Casa del poeta Trágico…bueno, muchos lugares que ya olvidé.

Lo que hemos hablado es que no teníamos idea con qué nos íbamos a encontrar, nunca pensamos que habrían frescos, mosaicos maravilloso, que habían colores así de fuertes…Quedamos impactados del desarrollo y al mismo tiempo de la potencia que tiene la naturaleza y cómo todo es tan frágil…

También fue sobrecogedor ver cómo quedaron los cuerpos después de la erupción.

Bueno, después de este día largo, pasamos a comprar los ticket para el tren de vuelta y lo esperamos en la plaza tomando un café. En ese momento nos dimos cuenta que el gesto que hacen con la mano los italianos es real y no un cliché. Volvimos a la casa, averiguamos para ir a Sorrento para el día siguiente, pasamos a comprar unas papas fritas y nos dormimos.

Deja un comentario