
Amanecí enferma, no sé por qué…lo vi venir en la noche porque no podía respirar por la nariz y me sentía un poquito malita. De todas maneras partí a la universidad para la clase de edición y Puchunco salió conmigo para ir a tocar saxo a la sala de ensayo de la universidad.
Tomamos desayuno en la cocina, un té estilo Maldi con pan de anís que me trajo la Conti y jugo de pomelo. Metí muy rápido un poco del couscous que quedó de la noche anterior, unos higos secos y mandarinas porque me esperaba un día enorme, de 9.00h a 20.30h. El Maldi no se llevó nada porque almorzaría con la Bea en Châtelet.
Es la primera clase así que nos contaron qué haríamos, es solamente elegir unas cuantas expresiones y/o proverbios franceses y distribuirlos en las páginas. No lo encuentro muy emocionante, no sé si lo voy a hacer o no…
Al final la Bea lo llamó para decirle que se le hacía pesado ir a París así que el Puchunco se vino a la casa y se cocinó unos fideos con jamón, huevo y tomate ñami! Yo almorcé con Seda y Linn, conversamos de cualquier cosa haciendo hora para el curso de cerámica.
Sebastián es el encargado del taller de cerámica así que estuvimos toda la tarde con él. Seda empezó a hacer un posillo y yo un vasito. Me encanta el taller, somos como cuatro personas así que se sienten como clases particulares. Y me entusiasmé con un curso de cerámica en torno, así que el jueves parto!
Después de un rato me empecé a sentir muy mal así que no me quedé a francés, me fui directo a la cama. Al rato llegó Maldi que me venía a cuidar, además me tenía un regalo! Me compró el libro L’amant de Marguerite Duras.
La Contina y la Maca llegaron tarde y comidas, nos despedimos porque mañana parten a Londres por tres días. Lo han pasado muy bien, han recorrido como locas y eso me hace muy feliz.
