Cumpleaños de Mattia

En la mañana la Maldi tenía tipografía y yo sistemas de radio frecuencia, así que nos despertamos tempranín y partimos como Dios manda. Se suponía que después de nuestras clases nos juntábamos a almorzar en Saint Michel y comprábamos un regalito para Mattia, pero yo salí casi a las 13:00 así que la Cachimurra fue solita y almorzó una burguer asquerosa en el MCdonalds. A Mattía le compró un juego de cartas con unos dibujos preciosos!!! Se llama ‘Pipolo’ y se trata de blufear y mentir, es bacán.

Por mi parte fui a almorzar con mis compañeros nuevos de intercambio a Cité Universitaire y conocí a unos cuantos: El de República Checa, uno de Tunes, tres de Turquía y dos de Corea. Eran simpáticos, fue muy choriflai conocer a los nuevos de exchange. Después fui a la casa de los niños para hacer el relevo con la Maldi que estaba pa la cagá: Mattia de cumpleaños (así que medio sobre excitado), Youn sigue mueble y ella haciendo la torta de cumpleaños que era harto más trabajosa de lo que podría haber esperado… Así que yo cuidé un rato a los compadrinos mientras ella terminaba la torta. Jugamos un rato Pipolo y fue muy chistoso porque Mattia no entendió nada de como se juega jajaj. Pero era de lo más tierno verlo dar jugo.

Después me quedé yo solo con los monstruitos terminando la torta y jugando cartas. Mattia estaba medio pesadito a ratos y me pegó un combo en los compañeros, así que lo mandé un rato castigado a la pieza y estaba furioso. Pero bueno, eventualmente se le pasó y cuando llegó Marie Edith ellos estában jugando Clash Royale porque Mattia decidió el panorama .

De vuelta en la casa no em acuerdo que hicimos jaja. Pero supongamos que comimos un festín de ostras a la parisina, acompañadas de un bife de Wayuu con salsa de oro. Luego fuimos a dormir en nuestra cama de laureles rodeados de angelitos sangundueros. 100% real no fake.

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