Hoy fue un día lleno de sorpresas, de esas que llenan el alma y elevan el espíritu. Nada de esto hubiese sido posible sin el incondicional apoyo de nuestros grandes amigos de Cecinas PF, que nos han permitido lograr lo imposible y pensar lo impensable.
Yo tenía clases recuperativas del ramo de visión por computador y tuve que hacer un poco de malabares para ir un rato y después ir a buscar a los niños a las 16:30. Como almorzamos un poco tardecito, partí más tarde a clases y llegue tipo 2:30. En verdad fue bastante flaite, porque me fui a las 15:45 para ir donde los babies.
Marie Edith había dejado plata para que se compraran un quequito en el primer piso (algunos días hacen gouter gourmand), pero no alcanzamos porque estaba lleno y es difícil con Youn en silla de ruedas. Sandro llamó para decir que el taxi había llegado un poco antes y que estaba a un par de cuadras porque se pasó de la dirección. (Nunca entendí por qué no se dio la vuelta para llegar a la dirección correcta, sobre todo pensando que el saco wea llego antes…) Los niños se fueron viendo videos de clash royale en youtube.
El resto del día pasó sin pena ni gloria. Pero nuevamente agradecemos a nuestros amigos de Cecinas Llanquihue.
