Hoy nos despertamos todos emocionados para tomar café con nuestra nueva cafetera y la maquinita para hacer la espuma! Estábamos como cabros chicos con un regalo nuevo jajaja. Efectivamente el café queda más rico y a pesar que la espuma es poquita para una taza tan grande, es un detalle muy rico tener espuma de leche en el café.
Después yo salí a mi ramo de procesamiento digital de señales, en el que tuve laboratorio en grupo y fue fomísimo. Tuvimos que trabajar con un medidor de la fuerza de la mano y anotar unas pelotudeces. Lo bueno fue que conocí a un par de compañeros nuevos y uno de ellos es de Gabón! nunca pensé que iba a conocer alguien de ahí.
La Spatsy por su parte fue a su clase de torno y le fue muy bien, porque le resultó muy bien lo que estaba haciendo. Me contó que a una compañera se le cayó su tierra mientras estaba girando y quedó toda desparramada por el suelo, así que el profe le dijo «Estas tratando de hacer una crêpe???!!».
La Maldi había hecho una quiche de brocoli de sorpresa, así que nos juntamos a almorzar y la disfrutamos mucho, porque estaba toda wendi. Cuando fui a buscar a los niños el taxi se atrasó como 15 minutos así que esperamos harto rato mientras Mattia cazaba palomas y Youn me hablaba sobre Harry Potter. Yo los cuidé hasta las 8:30 (comimos salchichas con puré y brocoli) y la Puchunca llegó para hacerlos dormir. Tuvo que leerles mucho rato para que se durmieran, de hecho Youn nunca se durmió…! Marie Edith y Sandro llegaron a las 10:30 y la Spatsy se fue a la casa. Yo me había ido cuando la Puchunca llegó para juntarme con los señorinos que acababan de llegar de Barcelona. Nos juntamos en Gare de Lyon para que yo les pasara las llaves. Hablamos un buen rato de su viaje, el Seba me contó toda su aventura en el Camp Nou y la vieja de las maravillas de Gaudí. Nos despedimos en el Metro y yo me fui a la Jam, que estuvo bien fomecita.
A la vuelta la Puchunca ya dormía y los señorinos se preparaban para el tuto.
