
Mi día empezó con mi clase de torno, hoy no me tocó hacer formas solo tuve que pulir una pieza que hice la semana pasada, un bowl chiquitito. Lo hice redondito y le hice un pie no muy alto. Después lijé todas las piezas que ya habían entrado al horno, para después esmaltarlas.

Era la primera vez que hacía esto y fue demasiado entretenido. Lo que me gusta del torno es que está lleno de etapas así que se convierte en un trabajo poco monótono.

Salí volando de la clase hacía la casa para almorzar con mi Puchunco y partir a clases de serigrafía. Hicimos algo rápido, salchichas con arroz. Y después de hablar un buen rato con la Bea partí.
Cuando estaba en el bus calcule que anduve 35 estaciones de metro…y creo que eso es poco para ser París.
Llegue a clases, contenta porque tenía un nuevo proyecto. El profesor tenía que aprobarlo para hacer la pantalla…pero el profesor no estaba así que mi viaje hacia la universidad fue una perdida de tiempo.

Me volví a la casa pero antes pasé por Naturalia para comprar leche y azúcar…y me tenté con una albahaca preciosa.
Llegue a plantar la albahaca, fue lo primero que hice después de toma un vaso enorme de agua.
Y bueno, la azúcar la compré para hacer un queque de miel con la receta de la abuelita Marta. Me aprendí la receta de memoria porque es muy muy fácil, decidí ponerle nueces porque tenemos hartas pero no tenemos ni piedras, ni martillo y menos la cosa para abrir nueces. No encontré nada mejor que meter las nueces en la cosa para apretar el ajo y con todas mis fuerzas de Puchunca apretarlas hasta que se abrieran…salieron volando por toda la cocina pero logré meter unas cuantas en la masa.
En la noche me puse a trabajar y maldi hizo un curry de lentejas con arroz basmati que quedó del ONE.

