Museo de L’Orangerie

Tengo la sensación de que hoy fue uno de esos días que planeamos mucho y que al final siguió su curso natural. 
En la mañana fuimos a Monki, el mono encontró unos pantalones, falda, polera de manga larga y corta…se veía preciosa! Me dio tanto gusto verla usar su plata para pagársela, la sentí tan grande. Yo salí con un jeans muy cómodo, suelto y a la cintura y también con una polera negra de manga corta. Después partimos a Gap y mi Mamita encontró un sweater 100% para ella, de esos color crudo, medio cortito y de un punto con harto movimiento. Me la imagino ahora que ya está un poco más fresquito en santiago con una camisa larga y ese sweater encima. 

Volvimos a la casa, dejamos las bolsas y nos encontramos con maldi. No tengo idea de que almorzamos….pero tengo la sensación de que pasamos a la carnicería y estaba cerrada, creo que compramos hamburguesas!!! Y seguro que maldi había hecho arroz. Si es que no fue eso lo que almorzamos igual era un buen plan. 

Después de almuerzo salimos camino al museo de la Orangerie, ninguno había ido antes pero lo teníamos fichado porque ahí están los cuadros enormes de Monet sobre su jardín. Fue precioso, creo que todos quedamos alucinados y ansiosos por el día siguiente para ver de verdad la casa y sus jardines en plena primavera. 

En los museos en general va mi mamá con el Puchunco bien lento avanzando, viendo todo con detalle y conversando. La Isi y yo vamos más rápido, mirando lo que más nos llama la atención, a mí me empieza a doler la espalda y no es lo que más le interesa a mi mono. 

A la salida del museo mi mono dejó anotado un comentario, según ella faltaba vincular las pinturas con su contexto histórico. 

Creo que después fuimos camino al barrio latino en donde el Maldi y el Mono se compraron un crêpe todo fancy de jamón y queso? Con mi vieja linda partimos a Rougier&Plé y compramos sus óleos. Salió salado y nos confundimos con un ocre, así que yo volveré pronto a comprarlo. 
Partimos vuelta a la casa para darnos una manito de gato y salir a la Jam. Algo comimos pero no sé qué habrá sido. El Maldi tocó del one para variar y a mí me produjo mucho orgullo que mi mono y mi mamita hayan podido estar ahí con nosotros.