La vuelta a France: Shavetti Köln


.

Habíamos quedado de dejar el depto que arrendamos por Airbnb a las 9:30 am lo cual implicó cosas terribles: despertarse temprano y funcionar como máquina alemana (jujuju). Post ducha partí la travesía que implicaba ir a buscar el auto para estacionarlo abajo del edifico y cargar las cosas. Las señoritas terminaron de ordenar y guardar todo para partir. Cuando llegue estaban casi listas, así que todo funcionó relativamente bien. El desayuno que comimos fue una ordinariez, el zénit del proceso culinario era una naranja cortada en cachitos para compartir entre 4.

Dejamos las llaves dentro del depto, como nos pidió el dueño y partimos nuestra travesía por lo más importante: esperar a que la Puchunquity y la Carolita fueran a comprar unas botellitas para aceite a una tienda que estaba a un par de cuadras. Como si eso no fuese suficiente después pasamos al supermercado a hacer compras para París, ya que era más barato y había productos diferentes, pero lo que no sospechaba es que en el recinto al que fuimos había 3 supermercados! Y terminamos pasando a todos!! En resumen compramos salchichas, carne molida y cosas para el desayuno (pan, queso, jamón,mayo, etc).

Luego partimos el verdadero viaje que se resume en manejar concentrado y escuchar música. Bajo esta modalidad cruzamos hacia Bélgica, pasamos cerca de varias ciudades importantes, llegamos a Francia y a eso de las 3:30 tomamos un desvío hacia Chantilly para pasar al castillo ya aprovechar que andábamos con el auto. Decidimos pasar a algo cerca de París porque no teníamos mucho tiempo (había que entregar el auto antes de las 19:29) y así teníamos mejor control de los tiempos. Así que los castillos al rededor de París eran una muy buena opción y decidimos por Chantilly porque se veía precioso en fotos.

Como no teníamos tanto tiempo decidimos pasear solo por los jardines y no entrar al castillo. Obviamente el castillo de se veía magnifique por afuera y los jardines eran enteros finos. Estaban organizados por sectores temáticos, partimos por un bosque, seguimos por el jardín anglo-chino (literalmente lograba ser chino e inglés al mismo tiempo), hasta que llegamos al jardín francés que consistía en una gran explanada de pasto con chorros de agua entremedio. No tuvimos tiempo de terminar todos los jardines porque eran muy grandes, pero disfrutamos mucho nuestro paseíto.

Entrar a París fue un poco caótico y me perdí un par de veces tratando de seguir al GPS, pero llegamos a la hora indicada a dejar el auto y todo anduvo perfecto, exceptuando que no alcanzamos a llenar el estanque. Lo que fue satánico es que tuvimos que ir directo a dejar el auto y no alcanzamos a pasar antes por la casa para descargar las cosas, así que tuvimos que caminar desde Saint Lazare hasta la casa con bolsas pesadísimas y el equipaje con los ropajes. Fue bastante diabólico, pero que le vamos a hacer.

Una vez en la casa yo me fui corriendo a tocar un poco saxo, la maldi puso a lavar ropa blanca y la Carolita a ordenar las cosas. Por lo demás nos desplomamos al borde del desmayo y la muerte súbita. Una vez encontré fuerzas en lo más profundo de mi fe salí al supermercado a comprar un par de cosas y a la vuelta hice unos fideos con salsa carbonara. No me quedó taaaaaan buena como esperaba, pero estaba sabrosa y todos quedamos con guatita llena y corazón contento. Sobre todo estábamos hechos mierda pero felices.