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Hoy dejamos el departamento, empacamos nuestras cosas, desempacamos las de la señora y partimos donde el Chepa y la Sylvie. Este día siempre se vio muy lejano y hasta improbable, como símbolo del fin del viaje y de nuestro primer año viviendo juntos.
Bueno, en pocas palabras nos despertamos tipo 7:30 para desayunar, bañarnos y así poder guardar todas las últimas cosas que seguíamos usando. Sorprendentemente fuimos bien rápidos y no nos quedamos dando jugo por ahí! Hay varias cosas que ya teníamos listas y empacadas en todo caso: el perchero que compramos en IKEA, las mochilas de espalda en que llevábamos las cosas electrónicas más valiosas y un poco de ropa, el saxo y la bolsa con cosas que la Patou nos había prestado. Solamente faltaba guardar algunas cosas de la cocina, del baño y del living que seguían dando vueltas y no sabíamos donde dejar jajaja.
Hicimos un primer viaje donde el Chepa en que llevamos las maletas grandes y las mochilas mas pesadas, aparte de algunas bolsas con weas. Fue SATANICO!!! Llevar todas esas cosas en el metro, subir y bajar millones de escaleras, perecer ante los ojos del señor y quedar más acalambrados que el teniente Bello. Pero lo logramos y lo peor ya pasó.
Cuando volvimos a la casa ya eran las 1:30 así que decidimos almorzar empanadas argentinas: dos de carne para la Spatsy, una de carne y otra jamón queso para mi y una de tomate queso para compartir. Un manjar.
De vuelta en la casa empezamos la tarea más difícil que básicamente consistía en poner todas las cosas de la señora que habíamos guardado y por lo tanto nuestro primer hogar se convertiría gradualmente en la casa de la señora y dejaría de ser nuestro. Básicamente así fue, cambiamos los muebles a su posición original, pusimos sus cosas de cocina y empezamos a poner los adornos horribles. Ya eran las 3:30 cuando estábamos casi terminando y escuchamos el timbre….!!!!! Era la dueña! Que vino para hacer el ‘checkout’ y ver que el depto estuviese en buen estado. Nosotros estábamos a punto de terminar y nos faltaba el último detalle… Poner la muñeca diabólica!! Y un par de otros adornos de ese estilo jajaj. Menos mal que son detalles y todo el resto del depto estaba exactamente igual que como ella lo había dejado, así que la dueña se encontró com el depto como si nada hubiese pasado. Cuando se fue a sentar al living yo corrí a la pieza a terminar de desempacar a la muñeca y compañía, y con eso dimos fin al proceso.
Nos quedamos un rato conversando con la vieja, nos dijo que el depto estaba muy bien cuidado y que ella estaba contenta que lo hayamos pasado bien. A las 16:00 llegó la lady de la inmobiliaria a verificar el estado del depto y lo primero que la dueña de dijo que fue que estaba todo perfecto y que nosotros no tendríamos que pagar nada, asi que quedamos enteros tranquilos jaja. La señora inmobiliaria sacó la fotos con su ipad para compararlas con las que tomaron cuando recibimos el departamento y se demoró como un millón de años, mientras nosotros seguíamos hablando con la anciana. Todo se pasó de maravillas excepto cuando descubrimos que nos devolvían la garantía como en un mes..!!!! Y quedamos para la cagá porque contábamos con esa money ahora.
Una vez que se fue la señorita inmobiliaria preparamos nuestras cosas y nos fuimos donde el Chepa y la Sylvie bien cargados (nuevamente). Una vez allá nos reposamos levemente y con prudencia, ordenamos un poco y nos fuimos a caminar por el barrio, lo que obviamente implicó ir al Marais jaja. Caminamos un buen rato, nos sentamos en una plaza a conversar sobre lo triste que es dejar París, nuestro primer hogar y todo lo que habíamos empezado a armar. Estábamos bien tristoncitos en verdad. Dimos unas cuantas vueltas y después pasamos al super a comprar unos ñoquis y otras cositas así, para comer en la noche. El chepa y la Sylvie habían salido a ver algunas cosas administrativas del depto que tienen en el 16ème, así que comimos solitos.

