Último día en Fes

Nos costó más que ayer la levantada, está vez le tocó al Maldi ducharse primero así que dormí un poquito más. 

Ayer en la noche decidimos contratar el desayuno de nuestro riad porque estaba tan rico y barato que no nos pudimos resistir.

Salimos camino al barrio judio y al gran palacio. Para llegar allá tuvimos que salir de la medina y atravesar por calles antiguas, con construcciones a medio morir saltando en madera pero pobladas por una especie de patronato.

Llegamos a la sinagoga, una mujer nos hizo pasar y nos contó un poco de todo, es muy antigua, del siglo xvii y la restauraron en los 90′. Ya no hay judios que vivan por esa zona así que quedó como museo…en todo caso esa mujer vive ahí con sus hijas. La ñora nos dejó subir a la terraza para ver el cementerio judio! Era muy especial, no parecía cementerio!! Desde allá arriba se ven todos los techos con antenas de televisión, la ropa colgando y los epladeros entremedio que parecen basurales. 

Después caminamos hacia el Palacio Real. No se puede entrar pero frente a la majestuosidad de la puerta y muros no hay problema…era maravilloso! 

Caminamos de vuelta a la casa y en el camino queríamos sacar plata en el cajero pero…No había plata en la medina! Tuvimos que tomarnos un taxi por 2 euros hasta un cajero en la ciudadad nueva!!! 

Todos esto está demasiado resumido porque en verdad fuimos a hablar con Ahmed (lo tiene Maldi en Facebook) para que nos ayudara! Nos pasó de su plata u nos contacto con una mujer que nos podía dar plata si le pagamos por internet, cosas raras que finalmente no hicimos. 

Cuando ya todo estaba arreglado salimos y la Puchunca pisó un charco de barro y quedó entera salpicada! Después de limpiarse en la fuente de agua callejera fuimos donde Said y almorzamos! Pedimos lo mismo que el día anterior Jajajaja es que estaba muy rico! Está vez nos sentamos más en la esquina y cada cierto rato pasaba un niñito vendiendo pañuelitos. Siempre le dijimos que no pero nos sonreía y en un minuto nos dijo «you’re welcome»….jajaja bueno, era un niñito muy lindo además. A mí se me salió tirarle un besito.

Después del lunch volvimos a caminar por donde paseamos ayer medios estresados, fue mejor perderse de lleno sin estar tratando de buscar algo en particular. Paseamos de lo mejor, salí con dos pañuelos preciosos que usaremos mañana en el desierto para protegernos las cabecitas del sol. 

Después de un rato volvimos al riad, jugamos monopoly (el Puchunco me ganó 3-1!!!!!) y descansamos un poco para volver a salir un poquito más abrigados.

Salimos a dar un mini paseo ensañado que quizás encontrábamos una máquina para sacar plata, pero después de dar unas vueltitas por la medina decidimos desistir e ir a pasar nuestras penas tomando un jueguito de naranja callejero. Después decidimos sentarnos en algún restorán con terraza y decidimos segur al primer pelagatos que nos ofreció. Cuando llegamos arriba vimos que más que un restorán era un techo pelado con un par de sillas de playa y unas mesas de plástico enteras ordinarias. De hecho no había luz y el ‘mozo’ nos recomendó sentarnos cerca del borde para que nos llegara la luz de la calle jajaja. Nos pedimos una sopa marroquí g(Harira) que estaba repugnante y viscosa, seguido de un plato de kebab que estaba bien sabrozón. De postre un té a la menta y una naranja que tenía canela encima. Cuando fuimos a pagar cachamos que estaban sirviendo el postre para otros clientes y era un flancito estilo Nestlé puesto en un plato! Era muy precario todo, tanto que da entre pena y rabia de haber ido a ese lugar. Por lo menos la vista era muy linda y la carne no estaba taaaaan mala. Después volvimos a la pieza y escribimos las presentes palabras a través de nuestros mismísimos dedos. 

Una cosa que nos llamó mucho la atención de Fez es que está lleno de gatos, sobre todo chiquititos. Para los amantes de Los Gatos debe ser muy especial porque en cada cuadra te encuentras con algunos haciendo cosas simpáticas y todo eso. Pero si empiezas a pensar que está lleno de gatos guagua, te preguntas qué chucha pasa que no hay tantos gastos adultos…. y la teoría que se nos viene a la cabeza incluye gatitos asados en las brazas para venderse en brochetas. 

Algo que no he dicho es que a pesar del calor espantoso que hace estoy vestida con un vestido delgado de manga larga y hasta abajo de la rodilla…igual me siento incómoda! Son muy pocas las mujeres que muestran algo de piel, así que soy la putita del barrio.