
Llegué temprano en la u para disfrutar el permiso de poder usar la sala de serigrafía antes de que borraran mis pantallas. Aproveché al máximo, usé todos los papeles que tenía y me robé otros cuantos para poder hacer muchas tiradas. Pasé rápido a cerámica para vaciar otro bowl y después volví a serigrafía. Hubo un momento en que ya no daba más y supe que tenía que parar. Guardé todas mis cosas y me fui antes de echar algo a perder.
